Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él.
La sombra del viento.

jueves, 23 de octubre de 2014

Passeig de Gracia

Una marea viviente de miradas ocultas y cara vacías componen el zoológico humano, que enjaulados entre escaparates, fantasean con su libertad.

Cara de asombro y alegría, una niña con un vestido de flores,acapara la atención de sus padres. Busca un juguete nuevo; un lugar donde poder demostrar su libertad, ese poder aparente que confiere la sociedad, al poder comprar. Hacerse dueño y amo de un objeto, ser capaz de con su dinero dominar su mundo por un momento, y hacer ver a otros que lo dominaban.

Que gran inteligencia la del creador, capaz de hacer creer a los esclavos que son amo, simplemente al poseer un triste material inanimado.

Un juego de niños parece, una solitaria alma que se convierte en persona. Pretende convencer al rey del bastón arrugado, que espere. Que espere a que la ciudad le de su permiso para andar libremente entre seres perdidos que dan tumbos.El anciano sin dudarlo comienza a andar, ya a sus años no juega bajo los telares de la sociedad.

Escondida esta el alma de la ciudad, detrás de extrañas figuras y lonas publicitarias.

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