acariciando las calavera sin nombre guardada.
Que un medico profanó, en el cementerio
de libros olvidados por sus creadores.
El fuego de la chimenea, se cala por las grietas
del escudo maldecido que la luz corona,
una cocina que guarda el espíritu,
de reinas de verde delantal.
Notas desafinadas marcan el compás,
en el que las vigas caen muertas.
"Un secreto vale lo que aquellos de quienes tenemos que guardarlo"
La sombra del viento.
"Un secreto vale lo que aquellos de quienes tenemos que guardarlo"
La sombra del viento.