Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él.
La sombra del viento.

viernes, 21 de agosto de 2015

La democracia y el poder

Decían que la democracia es el menos malo de los sistemas, y esta fue la “ excusa con el cual la tomaron por bandera y la defendimos allá donde fuéramos”, y se puede decir que es cierto. Entre todas las formas políticas que buscan el establecimiento de una institución y una estructura de poder se podría considerar que es la menos mala. Actualmente, la atribución de poderes que se realiza es la de en último extremo posibilitar a alguien o algo la toma de poderes sobre si utilizar una tecnología, como es la nuclear que puede generar una destrucción total, la decisión de si se debe comenzar una guerra que se llevará por delante miles de vidas, o permisión de un sistema económico que se basa en la sobreexplotación de recursos y personas. Estas son las decisiones que se le permiten tomar al estado, personificado en la figura de un presiente imbuido en el poder que el resto del su pueblo le ha cedido. ¿Pero acaso se puede ceder un poder que no se posee?  ¿Quién le ha dado al ser humano la potestad de atribuirse tal poder? 

La democracia el magnífico engaño que realiza es decirle al pueblo, que cada uno de sus individuos posee Poder, de esta forma justifica que se realice una acumulación del mismo para su mejor gestión (que en el caso de que este fuera tal, estoy de acuerdo en que es mejor de los sistemas). Este es el problema fundamental de la democracia, que cuando existen millones de individuos que ceden este ficticio poder, se justifica decisiones que el ser humano no tiene legitimidad de tomar por su propia condición. Las consecuencias antes ejemplificadas de este problema no surgían en épocas antiguas ya que por el progreso técnico existente la acumulación de poder no poseía tantos riesgos, pero eran la matriz que nos ha llevado a situación actual.

El razonamiento lógico anterior no tendría ninguna validez en el caso de que se considera que el ser humano si tiene tal poder, teniendo por tanto el derecho a cederlo, este es la idea básica que se ha de conseguir eliminar en la actualidad si se desea poner solución a la actual situación mundial, y es en la que me centraré. La idea de que es ser humano posee tal poder a tenido tres justificaciones a nivel histórico, la primera fue por el hecho de poseer una mayor fuerza o capacidades físicas, la segunda que Dios le había atribuido tal poder, y la tercera y actual, es por el hecho de poseer racionalidad esto nos atribuye poder sobre el resto de los seres y el mundo. La primera razón es una forma primitiva de la última enumerada, que en último término se basa en las cualidades humanas, por tanto la agrupo con la última. Y aunque parezca irónica tras las otras dos justificaciones se esconde una razón común, las relaciones de posesión entre creador y objeto creado.
Actualmente, y como resultado de mas de 5000 años de desarrollo de las civilizaciones, se posee la idea, o ni siquiera se posee sino que se asume la idea de que el ser humano tiene poder sobre aquello que le rodea. Durante muchos siglos esto se justificó utilizando la figura de Dios, ya que éramos la figura principal de su creación tenemos derecho sobre todas los otros seres (En referencia a la teología judeo-cristiana) representado este poder por individuos ( monarcas y Papa) que eran elegidos concretamente por Dios, esto si embargo es producto de una interpretación errónea de las escritura, tal como se puede observar si se contrastan las últimas publicaciones de la Iglesia con el dogma de aquella época. Tan curioso que es el mismo Papa Francisco, que en su última encíclica, ( Lauto Sí, sobre el cuidado de la casa común) defiende exactamente esta idea, el ser humano como un objeto más de las creación divina, que en su categoría de ser creado, aun con capacidades superiores, debe respetare el resto de la creación, pues no posee ningún derecho innato a someter a los otros seres a su voluntad, pues no es su creador. Esto es una de las principales consecuencias de una gran concentración de poder.

Con respecto a la segunda de las causas, surge a nivel práctico de un sentimiento de superioridad sobre el resto de la naturaleza, ya que poseemos la capacidad de transformarla. Sin embargo, procedemos de una larga evolución, y en nuestro ADN siguen reflejados los mismos principios físico-químicos que en bacteria, plancton o algas. Es decir, formamos parte de la naturaleza, por tanto cualquier intención de dominar o creerse creador de la misma es contraproducente para nosotros mismos, esto se ha reflejado por ejemplo en la agricultura. Los últimos sistemas agrícolas utilizaban técnicas abusiva, de tal forma que han perdido la capacidad regeneradora inherente a ello, con lo que a largo plazo y cuando no se posean los recursos para continuar con este tipo de explotaciones, también nosotros habremos perdido todo el sustento que nos producía, en definitiva todo está conectado, y cuando negamos esta conexión negamos una parte de nosotros mismos. De esta forma, se ha confundido el hecho de que poseamos ciertas capacidades con el de que poseamos cierto poder. No hay duda de que poseemos la capacidad de desarrollar tecnología nuclear, pero de igual manera no hay duda de que no tenemos la capacidad para gestionar sus riesgos y peligros sobre el resto, ningún ser humano tiene la potestad de decidir sobre si la vida de 300000 a costa de una bomba de H2 es aceptable, el ser humando como ser que posee una naturaleza natural, no posee la potestad de cambiar su medio más allá de lo que este pudiera regenerarse en una escala de tiempo similar a la del individuo en caso de la desaparición del mismo. No poseemos ese poder, debido a que somos parte de la naturaleza, no superiores a ella, y a que no tenemos la capacidad de gestionar el producto de nuestras propias capacidades.


De tal forma, si no poseemos tal poder, no poseemos la potestad de cederlo. No se debe negar que el ser si posee ciertas capacidades y ciertos poderes particulares, tal como cualquier ser vivo posee los suyos particulares. Pero la concentración de poder que generan las formas actuales de gobierno unido con como la técnica existente es algo que no se tiene ni legitimidad ni capacidad para gestionar, por tanto debe ser eliminados, entre ello la democracia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario